
Un clásico del Oriente Medio: huevos pochados suavemente en una salsa de tomate especiada con pimientos, rica y aromática. Una sola sartén, poco esfuerzo, un sabor espectacular — ideal para un desayuno de fin de semana o una cena ligera.
Calentar el aceite de oliva en una sartén grande y honda a fuego medio. Sofreír la cebolla en cubitos durante 5 minutos hasta que esté blanda y translúcida.
Añadir el pimiento rojo en cubitos y cocinar 4 a 5 minutos más. Incorporar el ajo picado, el comino y el pimentón ahumado. Cocinar 1 minuto hasta que las especias aromaticen.
Verter los tomates triturados. Salpimentar. Mezclar bien, llevar a un suave hervor y cocinar sin tapar 10 minutos hasta que la salsa espese ligeramente.
Con una cuchara, hacer 8 pequeños huecos en la salsa. Cascar con cuidado un huevo en cada hueco.
Tapar la sartén y cocinar a fuego lento 6–8 minutos, hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan ligeramente líquidas (o cocinar más si se prefiere).
Retirar del fuego, espolvorear perejil o cilantro fresco picado por encima y servir directamente en la sartén.
Los carbohidratos provienen principalmente de la salsa de tomate (azúcares naturales equilibrados por la fibra). La proteína de los huevos ralentiza la absorción de glucosa. Sigue el método de dosificación definido con tu equipo sanitario para dosificar los carbohidratos y considera un pre-bolo de 10 a 15 minutos. Registra esta comida en tu diario para ajustar la dosis con el tiempo.