
Mini quiches esponjosas a base de huevo, llenas de espinacas baby, jamón cocido y gruyère derretido — sin masa, sin harina, con todo el sabor. Preparadas en un molde para muffins para porciones perfectas que puedes hacer en cantidad y disfrutar toda la semana.
Valores para 1 mini quiches
Precalentar el horno a 180°C (350°F). Engrasar ligeramente un molde para 12 muffins con aceite de oliva o spray antiadherente.
Calentar el aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego medio. Sofreír la cebolla 3 a 4 minutos hasta que esté transparente. Añadir las espinacas y cocinar 1 a 2 minutos hasta que se ablanden (o incorporar directamente las espinacas congeladas escurridas). Reservar y dejar templar.
En un bol grande, batir los huevos con la nata. Salpimentar y añadir una pizca de nuez moscada.
Incorporar la mezcla de espinacas y cebolla junto con el jamón en dados.
Repartir la preparación entre las 12 cavidades del molde, llenando hasta tres cuartos. Espolvorear un poco de gruyère rallado por encima.
Hornear 18 a 20 minutos, hasta que las mini quiches estén cuajadas en el centro y ligeramente doradas. Un palillo insertado en el centro debe salir limpio.
Dejar enfriar 5 minutos en el molde antes de desmoldar. Servir tibias o dejar enfriar por completo y guardar en el frigorífico hasta 4 días (o congelar hasta 2 meses). 1 porción = 3 mini quiches.
Cada porción de 3 mini quiches es muy baja en carbohidratos, lo que facilita el cálculo del bolo — sigue el método de dosificación definido con tu equipo sanitario y registra este snack en tu diario. El alto contenido en proteínas y grasas puede provocar una subida de glucosa gradual y retardada 2 a 3 horas después de comer.