
Un cremoso y vibrante helado de yogur elaborado con solo tres ingredientes principales — yogur griego, frambuesas frescas y un toque de miel. Sin necesidad de heladera, bajo impacto glucémico con carbohidratos provenientes de las frambuesas y un toque de miel, y un precioso color rosa intenso.
Triturar las frambuesas hasta obtener un puré. Pasar por un colador fino para retirar las semillas. Deberías obtener unos 200 ml de coulis.
En un bol, mezclar el yogur griego, la miel, el zumo de limón y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
Añadir el coulis de frambuesas. Remover para crear un efecto marmolado — o mezclar completamente para un color rosa uniforme.
Verter en un recipiente apto para el congelador. Congelar 4 horas, removiendo vigorosamente cada hora para romper los cristales de hielo y mantener la textura cremosa.
Sacar del congelador 10–15 minutos antes de servir para que se ablande ligeramente. Servir con una cuchara y unas frambuesas frescas por encima.
IG bajo — las proteínas del yogur griego y la fibra de las frambuesas ralentizan significativamente la absorción de glucosa. Los carbohidratos provienen de las frambuesas y un toque de miel. Siga su método de dosificación acordado con su equipo sanitario incluso para este postre ligero y regístrelo en su diario para controlar su respuesta personal.