
Una generosa ensalada tibia que combina salmón enlatado rico en proteínas con lentejas verdes llenas de fibra, tomates cherry y pepino en un ligero aderezo de mostaza Dijon y limón. Rápida de preparar con ingredientes de despensa, proporciona energía sostenida y una excelente estabilidad glucémica.
Si usa lentejas secas, cocínelas según las instrucciones del paquete (unos 20 minutos en agua hirviendo con sal) hasta que estén tiernas. Escurra y reserve calientes. Si usa lentejas precocidas, caliéntelas suavemente en un cazo a fuego lento.
Prepare el aderezo: bata el aceite de oliva, el zumo de limón, la mostaza de Dijon, el ajo picado, la sal y la pimienta en un bol pequeño hasta emulsionar.
Escurra el salmón en lata y desmenúcelo en trozos grandes, retirando la piel y las espinas si lo desea.
En un bol grande, combine las lentejas tibias, los tomates cherry y el pepino en dados. Vierta el aderezo y mezcle con suavidad.
Añada el salmón desmenuzado por encima y mézclelo con cuidado, procurando no desmenuzarlo demasiado.
Esparza el perejil picado sobre la ensalada. Ajuste el condimento al gusto y sirva tibio.
Las lentejas tienen un índice glucémico muy bajo (IG ~30). Los carbohidratos provienen de las lentejas — utilice siempre su método de dosificación para determinar la dosis adecuada. El alto contenido en fibra ralentiza la absorción de carbohidratos y produce una subida de glucosa gradual y estable. Las proteínas y las grasas del salmón también pueden provocar una elevación glucémica retrasada en algunas personas — controle su glucemia 2–3 horas después de comer. Registre esta comida en su diario alimentario para identificar su respuesta personal.