
El auténtico arroz cantonés — arroz jazmín salteado al wok con huevos, jamón, guisantes y zanahorias. Un clásico familiar listo en menos de 20 minutos.
Si usas arroz recién cocido, extiéndelo en una bandeja y refrigéralo al menos 30 minutos para que los granos se sequen y se saltee mejor.
Bate ligeramente los huevos. Calienta el aceite neutro en un wok o sartén grande a fuego alto.
Vierte los huevos y revuélvelos rápidamente 30 segundos hasta que cuajen. Rompe en trozos pequeños y reserva.
En el mismo wok, añade el aceite de sésamo. Saltea las zanahorias en cubitos 2 minutos, luego añade los guisantes y cocina 1 minuto más.
Añade el arroz frío al wok. Saltea a fuego alto 3 a 4 minutos, presionando y volteando para que los granos se separen y se tuesten ligeramente.
Añade el jamón en cubitos y mezcla 1 minuto hasta que esté bien caliente.
Devuelve los huevos revueltos al wok, vierte la salsa de soja por los bordes y mezcla todo durante 1 minuto.
Decora con cebolletas en rodajas y sirve inmediatamente.
Los carbohidratos provienen del arroz jazmín blanco (IG 72–89) — haz tu prebolo 15 a 20 minutos antes de comer y sigue el método de dosificación definido con tu equipo sanitario. Consejo: el arroz del día anterior (enfriado y recalentado) forma almidón resistente que reduce el IG efectivo. Revisa tu glucemia 2h después de la comida y registra la comida en tu diario.