¿Preguntas sobre este contenido?
Alfred puede profundizar en cualquier punto de esta sección.
Cuando tu hijo/a tiene entre 2 y 10 años, no puede contar sus propios carbohidratos, calcular una dosis de insulina ni reconocer lo que se siente con una glucemia de 55 mg/dL. Ese es tu trabajo — y es un trabajo 24/7 sin botón de pausa.
Sofía, mamá de Leo de 4 años, lo describe bien: "Me despierto, reviso su CGM, calculo los carbohidratos del desayuno mientras él tira los cereales al suelo, hago el pre-bolo, lo convenzo de comer en los próximos 15 minutos y luego vuelvo a revisar dos horas después. Y eso es solo el desayuno."
Esto no es un fallo de organización. Es la realidad de gestionar una enfermedad crónica compleja en un pequeño ser humano que tiene sus propias opiniones muy firmes sobre las comidas. El objetivo no es la perfección — es construir una rutina suficientemente consistente para ser segura y suficientemente flexible para sobrevivir a la vida real.
Un ritmo predecible es tu herramienta más poderosa. No significa que cada día sea idéntico — significa que cada día tiene los mismos puntos de control.
| Momento | Tarea | Consejos |
|---|---|---|
| Despertar | Verificar la glucemia o revisar el CGM | Mira la tendencia nocturna — ¿estable, subiendo o bajando? |
| Antes de las comidas | Verificar la glucemia, contar carbohidratos, dosificar insulina | Pre-bolo 10-15 min si la glucemia está estable y en rango |
| Después de las comidas (2h) | Verificar la glucemia | Así aprendes los patrones individuales de tu hijo/a |
| Antes de la actividad | Verificar la glucemia, tener meriendas listas | Objetivo 126-180 mg/dL (7-10 mmol/L) antes del ejercicio (ISPAD 2024) |
| Antes de dormir | Verificar la glucemia, revisar tendencias del CGM | Ajustar basal si es necesario según el nivel de actividad del día |
| Noche (sin CGM) | Verificar la glucemia al menos una vez | Especialmente después de días activos, enfermedad o cambios de dosis |
El pre-bolo — administrar insulina 10-15 minutos antes de una comida — puede reducir significativamente los picos posprandiales. Pero con niños pequeños, conlleva un riesgo real: ¿y si se niega a comer?
Cuándo el pre-bolo funciona bien:
Cuándo saltarte el pre-bolo (dosificar al inicio de la comida o después):
El papá de Leo, los abuelos y la niñera también necesitan gestionar su diabetes. Si cada persona lo hace de forma diferente, los patrones se vuelven imposibles de leer y los errores se multiplican.
Crea una hoja de traspaso de una página que incluya:
| Sección | Qué incluir |
|---|---|
| Objetivos actuales | Objetivos de glucemia antes de comidas, después de comidas, hora de dormir |
| Rutina de comidas | Conteo de carbohidratos de comidas habituales, instrucciones de pre-bolo |
| Protocolo hipo | Síntomas a vigilar, pasos de tratamiento (regla 15-15), cuándo llamarte |
| Reglas de actividad | Objetivo de glucemia antes del ejercicio, protocolo de merienda |
| Contactos de emergencia | Tu número, el de tu pareja, endocrinólogo, servicios de emergencia |
Consejo
Imprime esta hoja, plastifícala y guarda copias en la cocina, la mochila de tu hijo/a y en casa de los abuelos. Actualízala cada vez que el endocrinólogo ajuste los objetivos o las dosis.
El documento de traspaso solo funciona si todos realmente lo siguen. Aquí tienes formas prácticas de lograrlo:
Sofía y su pareja Marco revisan los datos del CGM de Leo cada domingo por la noche durante 15 minutos. "No es una velada romántica glamurosa", dice ella. "Pero es lo que nos mantiene en la misma sintonía."
¿Cuándo deberías idealmente hacer un pre-bolo de insulina para un niño pequeño antes de una comida?
| Instrucciones de dispositivos |
| Cómo leer el CGM, qué significan las alarmas, qué hacer ante cada alarma |